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Psicoterapia

Análisis del Narcisismo: Dr. House y Rick and Morty

Un análisis del narcisismo en los antihéroes

Episodio 1

Tal vez cuando vemos a “GrandPa Rick” de la popular serie de dibujos animados Rick and Morty, y al actor James Hugh Laurie interpretando el papel de  Dr. House, en la exitosa serie de drama hospitalario, podemos rastrear algunas similitudes en el carácter de estos protagonistas: Sujetos inteligentes, algo arrogantes, autosuficientes y en el fondo un poco solitarios que generan controversia y se convierten usualmente en el centro de atención. Aún con sus extrañas características y mordaz sentido del humor, se convierten en antihéroes fascinantes que llaman nuestra atención y sin los cuales, sería imposible imaginar sus Tv shows. ¿Pero por qué ocurre esto? ¿Cuál es el extraño magnetismo de estos anti–heroes? ¿Qué los hace tan vitales en el mundo de la comedia? ¿Qué nos despierta la admiración por ellos?  ¿Qué dice esto sobre nuestra personalidad?

El antihéroe es, por definición, aquel personaje que encarna las características no tradicionales de un héroe, es aquel outsider que por su peculiaridad se gana nuestra admiración y termina por ser tan o más relevante que el héroe tradicional. Muchas veces este anti–héroe termina por “salvar” a otros personajes de forma inusitada o da un vuelco drástico que resulta vital en el desarrollo de la historia; lo atípico de su carácter nos señala que sentimos fascinación por diversos rasgos de la personalidad que no necesariamente son aquellos propios de Superman o Wonder Woman.

Basado en esta historia Freud acuña el término de “narcisismo” e incluye en él todas aquellas cualidades que Así nos ocurre con GranPa Rick, un científico loco, alcohólico incurable, impulsivo y dominante que manipula a su nieto para llevar a cabo sus aventuras interestelares y que prioriza sus placeres por encima de cualquier cosa; el humor negro es su dieta diaria y aunque por momentos parece estar motivado para vivir y ayudar a los demás, el nihilismo acérrimo es su estado natural. Diríamos que tiene características desdeñables en un ser humano corriente, tales como la soberbia, la tendencia a la manipulación, y frialdad en sus sentimientos, pero aún así genera una alta dosis de fascinación en quienes lo rodean.

En el caso del Dr. Gregory House vemos un médico sabelotodo y ermitaño, con un carácter pesado, lleno de humor négro y ácidos comentarios  que suelen oscilar entre el sarcasmo y el maltrato. Su participación en el drama hospitalario resulta vital, pues son sus brillantes ideas las que logran salvar vidas y dejar en alto la labor médica, pese al drama, el riesgo y la lucha entre la vida y la muerte. A pesar del noble resultado de su ejercicio médico y algunos efímeros chispazos de humanidad, su IQ destila una arrogancia tal que resulta insoportable para sus compañeros, residentes y alumnos que se debaten entre el desprecio y la admiración por el Dr. Gregory, y aún así, parecen no poder vivir sin él.

En ambos personajes encontramos al antihéroe, pues cada uno de ellos es una exuberante representación de antivalores, pero que sin embargo nos atrapa y nos seduce. Ahora bien, la pregunta es: ¿por qué nos resultan tan atractivos? ¿Por qué su magnetismo y aura resulta fascinante para los televidentes?

Parece ser que la respuesta reside en nuestra propia personalidad: cuando vemos a estos personajes también se despierta en nosotros el gozo de vernos reflejados en ellos, aunque sea una parte de nosotros, por eso es que reímos y lloramos con ellos. No solamente hayamos fecundo el valor estereotipado que vemos en los héroes tradicionales, sino que también, y quizá con más fuerza, nos sentimos arrastrados por los anti-héroes y sus peculiares rasgos de carácter, como si en ellos encontráramos algo más humanos, más real y también más dramático.

Los antihéroes representan aquello que está fuera de los manuales y de las buenas formas, muchas veces lejos de aquello que las instituciones, el colegio, la iglesia y nuestros propios padres esperaban de nosotros; los antihéroes reúnen características que no se encuentran en los manuales de convivencia ni en los libretos que escribe la sociedad sobre el “deber ser” o el “buen vivir”,  y aún así están cargados de humanidad, de imperfecciones, de formas extrañas de amar y de cuidar al otro, de sobrevivir en medio de sus propios dramas personales y de entregar algo valioso al mundo antes de partir. Los anti–héroes son parte de nosotros, representan nuestro lado B, portan con orgullo sus defectos, son los protagonistas de la historia no oficial, y por lo tanto, arrullan en su seno partes preciadas de nuestra personalidad.

Ahora que vemos nuestra psicología personal entrelazada con el carácter de nuestros anti–héroes y anti–heroínas, valdría la pena preguntarnos: ¿Qué es eso que proyectamos Grand Pa Rick y Dr. House? ¿qué es lo que vemos reflejado en Rick y Dr House? ¿Cuál es el éxito de su fórmula humorística?

Parece ser que todas estas características que mencionamos anteriormente caben dentro del término “Narcisismo” que se ha acuñado recientemente en la cultura Pop, pero que tiene su origen en el psicoanálisis Freudiano y su análisis del psiquismo humano. Si quieres seguir con este análisis, continúa con nosotros en el segundo episodio: ¿Qué nos dicen las series Dr. House y Rick and Morty sobre nosotros mismos?  Un análisis del narcisismo en los antihéroes

Episodio 2 (hipervínculo)

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